El primer grito de libertad para el Perú, lo dio Francisco de Zela en Tacna

Un 20 de junio de 1811. Francisco  Antonio de Zela lideró el primer levantamiento de la liberación del yugo español  con su histórico grito de "Cargar y adelante"; su rebelión le costó el destierro hacia una prisión panameña donde murió en 1820.

Francisco Antonio de Zela encabezó el primer levantamiento contra los españoles

A cuatro años del bicentenario de la proclamación de nuestra independencia, los peruanos debemos recordar a quienes la precedieron. Una de estas figuras es el prócer Francisco Antonio de Zela, quien apoyado por un grupo de criollos, mestizos e indígenas, se levantó en armas contra el opresor español.
"Cargar y adelante" fue el grito que dio inicio al primer intento de independencia en el Perú; dada la superioridad numérica y mejor armamento, la insurrección fue aplastada; Zela fue capturado y llevado a Lima,. Después de un proceso judicial, fue desterrado a la prisión de Chagres (Panamá) donde murió en 1820,
Los peruanos tenemos una deuda moral con don Francisco Antonio de Zela, pues sus restos nunca fueron repatriados y que por derecho debería reposar en la patria que añoró libre.
LA REBELIÓN DE ZELA
Betsy Recavarren de Zela, una de sus descendientes, describe la rebelión de sus ancestros como:
La primera insurrección autonomista de Perú y de tipo policlasista, porque la participación fue sin distinción de clases.
Se enmarca dentro de lo inclusivo, pues entre sus líderes estuvieron los caciques indígenas de Tacna: Toribio Ara y su hijo Jose Rosa; el de Tarata y Putina, Ramón Copaja.
Tuvo una dimensión panamericana, pues fue la primera ciudad del virreinato peruano y de América que se sumó al alzamiento proclamado por las Juntas Patrióticas de Buenos Aires.
Lamentablemente, la derrota del líder argentino don Juan José Castelli en la batalla de Guaqui ante las tropas realistas comandadas por Goyeneche,  frustró el apoyo vital para la insurrección de Zela. 
Detenido en su hogar de Tacna luego de un accidente cerebro vascular, Zela fue llevado a Lima, donde luego de 4 años de prisión en las mazmorras de las cortes de Lima (que quedaban al lado de lo que hoy es Palacio de Gobierno) fue sentenciado a muerte. 
La pena de muerte fue conmutada a 10 años de prisión en el morro de La Habana inicialmente, por mediación de su hermano, el obispo, Miguel de Zela;  luego se cambiaría la pena a la prisión de Chagres en Panamá
 Zela fue enviado al exilio con su menor hijo de 12 años, a quien vio morir  al poco tiempo por las condiciones extremas de dicho confinamiento. Chagres también fue la tumba para nuestro prócer quien murió allí, en 1820 oprobiosamente encarcelado.
Una placa que perenniza el recuerdo del héroe y el primer grito de libertad en el Perú
LA ESPOSA DEL PRÓCER
Dicen que detrás de un hombre, siempre hay una gran mujer. La frase cabe en su real dimensión a la dama tacneña María Natividad Siles de Antequera,  esposa de  don Francisco Antonio de Zela .
Mientras nuestro prócer estaba prisionero en Lima esperando su sentencia judicial, fue ella, con 8 hijos a cuestas y el acoso de las autoridades realistas,  quien siguió apoyando la causa de la independencia.
 Prestó su casa para las reuniones clandestinas de los patriotas que integraban la resistencia, quienes  tan solo 2 años después de sofocado el grito de Zela, se rebelaron en 1813 bajo el liderazgo de Paillardelli demostrando que  Tacna jamás dejó de luchar por la independencia del Perú!
DEUDA MORAL CON NUESTRO PRÓCER 
Hay una tarea pendiente que resolver. El expediente judicial contra Zela desapareció misteriosamente al poco tiempo de su condena y la placa recordatoria que estaba en Chagres, fue retirada y no hay evidencia alguna que perennice su enorme legado patriótico. 
Valientes esposos los Zela, quienes postergaron su vida y sus grandes privilegios sociales, por la causa noble de la Patria... su sacrificio merece mayor respeto y difusión entre escolares y ciudadanos. Recuerden: ambos eran peruanos!


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